Un día antes de entrar al quirófano para operar al primer ministro de Israel, cuatro terroristas secuestran a la familia de la cirujana encargada del procedimiento.
Se aproxima la hora de la cirugía y Yael busca desesperadamente una solución. Con todos los ojos puestos en ella, el dilema crece segundo a segundo.
Yael posterga la cirugía y en el trabajo las sospechas caen sobre ella. Las deudas de Eyal agregan una capa de complejidad a los planes de los secuestradores.
Adam se apresura a cubrir sus huellas, Assaf y Noa intentan establecer contacto con el mundo exterior. Una visita agita el ánimo en la casa.
Yael intenta ayudar a Eyal y un obstáculo obliga a Adam a hacer un movimiento brusco. El temperamento de Alex tensa el ambiente en la casa.
Adam se sorprende de ser convocado a su antiguo trabajo. Yael reúne las piezas que le revelarán la identidad de Adam.
Yael descubre que alguien podría estar al tanto de la conspiración pero no confía en nadie, en especial cuando descubre que Eyal le ha estado ocultando cosas.
Una herida hace que Assaf y Noa se separen durante una persecución. Eyal toma una decisión drástica para obtener ventaja ante sus secuestradores.
Yael sigue a una persona sospechosa. Mientras tanto, Alex pierde la paciencia y Adam y Giyora pelean por el futuro de Noa.
Yael cambia la jugada de Adam y pone a prueba sus límites. Pero una serie de revelaciones la tendrán muy pronto ante otra decisión de peso.