Akane Misaki ha decidido vivir sola. Se siente incómoda por la abundancia de pertenencias en su pequeña habitación, pero cree que es por el espacio reducido y empieza a desempacar su ropa. Al cabo de un rato, la puerta se abre y aparece un hombre desconocido. Se llama Ken Hazama; según el casero, debido a un error en el contrato, acabaron en la misma habitación.