Una mirada sin concesiones a la vida y la historia de Mark Kerr entre 1999 y 2001, un atleta inteligente, elocuente y emocionalmente vulnerable, considerado por muchos en ese momento como el luchador de artes marciales mixtas más dominante del mundo. Exluchador olímpico, Kerr dominaba fácilmente a todos sus oponentes, ganándose el apodo de "La Máquina Demoledora". Con la promesa de grandes sumas de dinero y la euforia de sus primeras victorias, Kerr debe luchar contra sus lesiones y sus miedos internos. El impacto de estas peleas le pasa factura a su cuerpo y mente, y Kerr intenta superar estos traumas físicos y psicológicos recurriendo a los analgésicos. La adicción de Kerr se muestra en su forma más cruda, con la cámara captándolo pidiendo desesperadamente drogas a amigos y personal, e inyectándose analgésicos en las venas. Su impactante derrota ante Fujita en Japón nos muestra una historia a veces difícil y desgarradora de ver.
